Queríamos montar estudio juntas. Pero trabajar desde casa no era opción: somos personas demasiado sociales para eso.
Buscamos coworking por Valencia y no encontramos lo que queríamos. Espacios enormes donde nadie se habla. Sitios fríos pensados para meter mesas y poco más. Otros bonitos por fuera, pero sin comunidad real detrás.
Así que hicimos lo lógico: montarnos el sitio donde nos gustaría trabajar.El punto de partida era un antiguo taller de reparación de patinetes en Benimaclet.








